Si pensaste que el tránsito en Mardel no podía ser más accidentado, dos caballos negros te demuestran que siempre se puede subir la apuesta. A puro galope y juego, estos equinos se adueñaron de la rotonda de Champagnat y Colón, dejando boquiabiertos a los vecinos.
Imaginá un lunes a la mañana yendo al laburo y de repente te topás con una escena digna de un western argentino. Divertido, sí, pero también un poco peligroso en una zona donde hasta los semáforos necesitan un respiro.
¿Será que se escapan o solo disfrutan del viento en la crin mientras vos bocinás desde el auto? Contanos si le hubieras sacado el cuero o los aplausos. ¡Dejá tu opinión abajo!
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