¡Atencióoon! Un camión del EMVIAL hizo un truco circense en pleno asfalto marplatense. El mecanismo de vuelco se rompió y dejó al camión inclinado como si estuviera por hacer surf en la Perla.
La carga de asfalto se desplomó a apenas un suspiro de un auto estacionado. El susto fue masivo, sobre todo para la dueña del coche, que vió a su bebé de cuatro ruedas casi aplastado.
Estos camiones andan por la ciudad intentando tapar los cráteres lunares que llamamos calles. Pero parece que esta vez el camioncito quiso protagonizar su propia película de acción en Adrogué y Funes.
Para la gente que paga impuestos, estos errores pueden costar un ojo de la cara. Alguien tiene que rendir cuentas si el asfalto termina en cualquier lado menos donde debe.
¿Estamos destinados en Mar del Plata a vivir a la sombra de lo inesperado? Queda abierta la pregunta.
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