En Mar del Plata no hay descanso ni en verano. A Matías Peralta lo mataron a balazos en Carlos Gardel y Gaboto desde una moto con más motor que escrúpulos. Ahora, lo que tardaron meses, lo resolvieron: cayeron al acusado.
Vivir en MDP ya es deporte extremo, donde una esquina conocida se vuelve teatro de un crimen. La noticia se esparce como la humedad en la pared de cualquier departamento del centro: rápido y sin pedidos de permiso.
¿Es esta captura un paso hacia la paz o simplemente una gota en un mar de problemas? Abrochate, Mar del Plata, y contanos qué pensás en los comentarios.
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