En Mar del Plata, las aulas de jardín quedaron vacías. Los gremios docentes declararon un paro en respuesta a la agresión que sufrió una maestra del Jardín 922. Sí, en lugar de dibujar florecitas y jugar, hoy los pibes se quedan en casa.
Esto importa porque estamos hablando de la seguridad de quienes educan a las nuevas generaciones. ¿Qué pasa cuando los docentes tienen miedo de ir a laburar? Las escuelas deberían ser un lugar seguro, no una trinchera.
No es la primera vez que los maestros levantan la voz en Mar del Plata. Las demandas por seguridad en el ámbito educativo son un eco constante. Y aunque las autoridades prometen medidas, los golpes siguen llegando, literalmente.
Mientras tanto, la ciudad se pregunta: ¿y quién protege a los que educan? La marcha busca no solo visibilizar el problema, sino exigir respuestas concretas porque, al final del día, la educación se resiente y los nenes son los más perjudicados.
Así que si estás en la Feliz, andá sabiendo que el bullicio no viene del mar, sino de docentes pidiendo que dejen de meterles miedo. ¿Te sumás a buscar soluciones?
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