La tecnología robada también tiene su ‘delivery’. Un pibe intentó vender por Marketplace la tablet que se robó en un asalto digno de guion de acción. Spoiler: no le salió bien. Terminó tras las rejas, como en el capítulo menos pensado de una serie de TV.
Aunque suene a chiste, esta movida de vender lo robado en redes afecta a todos los que vivimos acá (y pagamos impuestos). Es la sensación de inseguridad convertida en realidad, una vez más.
Parece que ya no alcanza con cuidarse en la calle. Ahora también tenés que verificar tus compras online más que un cheque falso. En Mar del Plata, este tipo de casos nos recuerda que el mercado negro no es cosa del pasado.
La cuestión es: ¿cuánto más puede resistir el comercio local a este tipo de ataques y descontrol? Más aún cuando hay quienes buscan ofertar en comunidades digitales sin ton ni son.
¿Te imaginas comprando un aparato con “sangre” reciente? Mar del Plata merece algo mejor que esto. ¿Cuántas veces más vamos a dejar que estos episodios nos roben la tranquilidad?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto