Un elefante marino juvenil se robó todas las miradas al ser liberado otra vez al mar en San Clemente del Tuyú después de más de siete meses de cuidados intensivos. ¡Una lista de espera más larga que la de un hospital!
El bicho, un elefante marino del sur, pasó por un proceso de rehabilitación que incluyó vigilancia veterinaria para mandarlo otra vez a casa: el mar. ¿Qué estará pensando ahora, disfrutando de la libertad?
Un aplauso para el equipo que lo cuidó. Ahora, solo queda cruzar los dedos para que no se vuelva a perder. ¡Ya queremos un GPS para que no se vaya de nuevo!
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto