Con la misma sorpresa que cuando descubrís que no quedan bizcochos a la mañana, un pibe y su mamá se encontraron con una situación totalmente de terror en el barrio San Carlos. Unos chabones entraron a su casa, los balearon y se mandaron a mudar sin llevarse nada. ¡Insólito!
Lo peor es que no estamos hablando de un robo frustrado. Los flacos se acercaron, dispararon y después se fueron como si nada, dejando una sensación de inseguridad que no es nueva en Mar del Plata. ¿Hasta cuándo vamos a sentirnos así en nuestras propias casas?
Che, así no hay forma de vivir tranquilo. Porque, además del susto, ahora esta familia tiene que lidiar con las consecuencias de un ataque inexplicable. ¿Qué pensás que tendría que pasar para que esto no sea la norma? ¡Contános tu opinión!
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto