Otra vez el mismo cuento en Mar del Plata: Maia y Cristal, dos adolescentes de 13 y 14 años, parecen haber decidido tomarse el mundo por su cuenta nuevamente. Estas jóvenes ya habían hecho lo mismo escapándose de APAND hace unos meses. Ahora, vuelven a estar en boca de todos por su nueva desaparición.
¿Te imaginás a tu hermana menor o a la prima que más querés en esta situación? Es un bajón para la familia y un dolor de cabeza para la ciudad, que sigue fallando en proteger a sus adolescentes.
Ya conocemos la historia: en mayo estas chicas habían armado su propia aventura escapando de la zona de APAND. Y ahora, dos meses después, estamos en la misma, preguntándonos cómo puede ser que el sistema falle una y otra vez.
Para Mar del Plata esto no es solo un problema de seguridad, sino también un tema que afecta la imagen de la ciudad. No queremos que sea conocida como un lugar donde los adolescentes desaparecen.
Reflexionemos: ¿es suficiente la protección que reciben los jóvenes? La verdad es que necesitamos resultados y no solo promesas vacías.
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto