La crisis está pegando fuerte y las cooperadoras escolares están sintiendo el impacto. Para poder mantener las escuelas en pie, decidieron organizar ferias con feriantes y artesanos que quieren dar una mano. Sí, transformar un problemón en una oportunidad creativa.
La importancia de esto cae de maduro: las escuelas necesitan fondos para funcionar, y si seguimos esperando que venga papá Estado a rescatar, estamos fritos. Las ferias no solo recaudan guita, también llenan los pasillos de color, cultura y esperanza.
No es la primera vez que vemos iniciativas de este estilo en Mar del Plata. Las organizaciones comunitarias siempre tuvieron que ingeniárselas para salir del pozo. Ya lo decía mi abuela: si no lo hacés vos, no lo hace nadie.
En MDP, estos eventos son cruciales. La idea es que la comunidad se apropie de ellos y que cada uno pueda colaborar con lo que pueda, desde comprar algo hasta simplemente difundir. Porque como dicen acá, si el cambio no vino de arriba, viene de la esquina.
¿Y vos? ¿Te sumás a esta movida o te quedás solo mirando? La próxima vez que veas una feria de estas, pensalo bien. Tu compra puede ser el nuevo pupitre de un pibe.
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