Franco Cattini, un pibe marplatense que hace magia con la pelota de básquet, fue convocado para llevar la celeste y blanca al Mundial U21 de sordos en Polonia. Pero, oh sorpresa, la aventura puede quedar solo en un sueño porque el viaje está atado a los billetes que no le alcanzan. ¿Y ahora?
La Selección Argentina lucha para juntar la guita que les permita subirse al avión y representar al país. Mientras tanto, Franco espera un milagro a lo Messi en la última jugada. Porque sí, señores, ser crack en la cancha no siempre alcanza si no hay plata para el pasaje.
¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras Franco y su equipo pierden la oportunidad de sus vidas? Si algo nos enseña Mar del Plata es que la unión hace la fuerza. ¿Le damos una mano? Podés ser parte del cambio que necesitamos.
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