Varios casos de intoxicación por monóxido de carbono sacudieron Mar del Plata en los últimos días, y hay un error que se repite en casi todos los hogares. Dejar las estufas prendidas toda la noche en ambientes cerrados puede ser mortal.
Los bomberos de la ciudad reportaron múltiples llamados de emergencia esta semana por personas con síntomas de intoxicación: dolor de cabeza, náuseas y mareos. El patrón es siempre el mismo: ventanas cerradas, estufa a gas prendida y ventilación nula. «La gente se va a dormir con la estufa encendida y cierra todo por el frío», explicó un oficial de bomberos.
La clave está en ventilar aunque haga frío. Abrir una ventana apenas 5 centímetros durante 10 minutos cada hora puede salvarte la vida. El monóxido no se ve, no huele y mata en silencio. Con las bajas temperaturas que se vienen, es momento de revisar si tu estufa está bien instalada y nunca, pero nunca, dormir con ambientes completamente cerrados.
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