La inseguridad en Mar del Plata no da respiro y esta vez el escenario es devastador: un pibe de 23 años, padre y filetero, está peleando por su vida tras recibir un disparo en la cabeza. Todo esto mientras su familia reza para que pueda volver a ver a su bebé.
El joven está internado mientras su círculo más cercano pide ayuda para sobrellevar esta situación tan injusta. Como siempre, los que laburan y pagan el precio del desmadre merecen nuestra solidaridad y voz.
Es momento de mirar a quienes de verdad sufren las consecuencias de un sistema que falla en protegernos. Esto es Mar del Plata real, no la de los folletos. ¿Hasta cuándo lo vamos a permitir?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto