Si pensabas que lo único que vuela en MDP son las gaviotas, es porque no viste a Juan Hamber mandarse con una caña. El marplatense dejó atrás la pesca de siempre para convertirse en el Messi del longcasting.
Desde las olas de la Bristol hasta la cima del mundo, este tipo redefine el lanzamiento de plomo como un arte marcial. Y lo mejor: dice que este deporte le cambió la vida, tanto que ahora vive para él. Hablemos de pasión, gente.
Y vos, ¿qué pensás? ¿Le vas a seguir dando al Fortnite o te picó el bichito de probar algo nuevo? Hacé la que quieras, pero si te interesa cambiar de aire, mirá cómo Juan transformó su hobby en un mundo de oportunidades.
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