Un ladrón entró a robar en un local de Fortunato de la Plaza al 5700 y salió perdiendo como en el Mario Kart: a botellazos. Los dueños sospechan que este tipo es un reincidente, el mismo que se llevó la caja en mayo.
Esto importa porque nadie debería ir a laburar pensando en salir lastimado, y porque si la seguridad sigue igual, no queda otra que improvisar medidas como la del empleado botellero.
Las cámaras de seguridad grabaron todo, y parece que el ladrón repite su tour delictivo por los mismos barrios. En mayo se había llevado la caja registradora con el mismo modus operandi.
Para Mar del Plata, esto significa que la inseguridad sigue siendo un tema caliente, especialmente en comercios chicos que no tienen personal de seguridad dedicado. El miedo se convierte en parte de la rutina diaria.
¿Hasta cuándo los comerciantes tendrán que elegir entre defenderse o correr riesgos? ¿Es esta la nueva normalidad para los que quieren ganarse el mango en paz?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto