Quedó escrachado. Un pibe de 25 años fue cazado in fraganti en las cámaras de un comercio del barrio San Carlos. Y sí, no pasó mucho hasta que terminó con hospedaje en el complejo penitenciario de Batán.
Tener testigos es una cosa, pero que te filmen en HD es otra liga. Las cámaras son las nuevas estrellas de la justicia. El chorizo no tuvo escapatoria, y acá estamos, hablando de otro asalto frustrado.
MDP no es Gotham, pero cada tanto las historias de ladrón vs. tecnología nos recuerdan que el que las hace, las paga. ¿Podemos confiar más en las cámaras que en el propio sistema?
Y vos, ¿te sentís más seguro con cámaras en cada esquina o creés que es solo una curita en una herida profunda? Dejá tu opinión y armemos debate.
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto