En el macrocentro de Mar del Plata, un tipo se hizo pasar por vecino, lo dejaron entrar y se fue con una bici que no era suya. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad y, sí, todo Mar del Playvio lo miró.
¿Qué tan segura se siente tu bici ahora mismo? Este es un recordatorio de que la puerta del edificio no es la frontera que pensabas. Y no, no la recuperaron todavía.
Este tipo de robos parece ir en aumento últimamente y las cámaras de seguridad, aunque graben todo, no impiden que la gente pierda lo suyo. En otras partes del país se discute igual, pero en MDP pega diferente.
Lo concreto para los marplatenses es que la sensación de seguridad sigue decayendo. Las bicicletas, un vehículo clave para el que se mueve entre el laburo y la playa, se sienten cada vez más en la mira.
Y la pregunta del millón: ¿vamos a seguir abriendo la puerta a cualquiera? O tal vez haya que empezar a cerrar el portón y el WiFi.
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