A plena luz del día, una mujer fue brutalmente atacada por motochorros en las calles de la city marplatense. Se llevaron una simple cartera, pero también la documentación crucial de ella y su esposo, quien sufre de discapacidad. Otro capítulo de la inseguridad que nos prende fuego.
Este tipo de incidentes nos hace cuestionar dónde quedó la seguridad en nuestras calles. No es solo una cartera, es la impotencia de no poder caminar tranquilo. Es saber que tu ciudad es saqueada día a día sin que las autoridades prioricen la seguridad real de los que la vivimos.
El fenómeno de los motochorros no es nuevo, pero sigue atormentando las calles de Mar del Plata. Cada verano crecen las estadísticas, y entre temporada y temporada no vemos más que excusas y promesas vacías. ¿Dónde está la verdadera solución?
Para Mar del Plata, esto no es solo un caso más. Estamos hablando de una ciudad donde el turismo y el comercio deberían sentirse seguros, no esquivar motos y robos. El impacto económico es real, e ignorarlo no es una opción.
¿Hasta cuándo seguiremos siendo protagonistas involuntarios de esta película de acción barata? Quizás es hora de exigir a nuestras autoridades respuestas más que discursos. ¿Vos, qué opinás?
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