Imaginá que estás tranquilo por Alem y, de repente, te para el tránsito. Ya es cotidiano en Mar del Plata: este año, la Municipalidad ya secuestró más de 3600 motos, como si fuera una competición olímpica de incautaciones.
Vos te preguntás, ¿y eso cómo me afecta? Bueno, si tuviste que elegir entre moto y bondi para moverte en esta ciudad, esto es clave. Más controles pueden significar menos pibes en dos ruedas sin papeles, pero también un garrón si ya pagás patente e impuestos religiosamente.
Un poco de contexto: la Dirección de Tránsito y el Cuerpo de Patrulla Municipal (CPM) están metiendo mano fuerte, y los barrios son testigo. Desde hace años, los problemas con las motos sin papeles se asocian a accidentes y crímenes menores… universo paralelo en la Feliz.
Para los que pagan todos sus impuestos, este es el lado positivo: menos chances de que una moto te pase a 200 km/h por la calle Güemes. Ahora, ¿esto es suficiente para que la ciudad sea más segura o se siente más como un show para las cámaras?
Al final, posta, ¿es mejor tener más control o estamos perdiendo la libertad de movernos tranquilos? De paso, ¿cuántas de esas motos brutamente secuestradas realmente representaban un peligro? 🤔
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