50 juegos y cero excusas para no conocer gente
El sábado 5, el Club Español abre 50 juegos para mayores de 14. Entrada gratis, partidas cortas y sin necesidad de ir acompañado.

Hay un plan para salir de casa sin tener que inventar una excusa ni caer con un grupo armado. El sábado 5 de septiembre, desde las 16, el Club Español de Mar del Plata abrirá sus mesas para un nuevo Encuentro de Juegos de Mesa. La entrada es libre y gratuita, pueden participar personas desde los 14 años y no hay límite de edad.
La cita es en Hipólito Yrigoyen 1653 y tiene una regla bastante amigable para cualquiera que mire una caja de juego y entre en pánico: no hace falta saber jugar. Tampoco hay que ir acompañado. Cada persona puede llegar, sumarse a una mesa y elegir entre las propuestas que se van armando durante la tarde. Habrá colaboradores para explicar reglas y acompañar a quienes prueben un juego por primera vez.
La actividad forma parte de “Los juegos de mesa como dispositivos de socialización”, un proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Mar del Plata que hoy funciona dentro del grupo Eutrapelia. Su director, Emiliano Aldegani, doctor en Filosofía y docente de la UNMdP, contó en Radio Brisas que la apuesta no es solamente juntar gente alrededor de un tablero: es recuperar espacios de encuentro cara a cara.
El catálogo reúne alrededor de 50 juegos de mesa, entre opciones nacionales y extranjeras, de estrategia, negociación, competencia y dinámicas más lúdicas. La mayoría son juegos contemporáneos, varios vinculados a la escuela alemana de diseño. La diferencia con clásicos como el Estanciero, el Ludo o el TEG está en que las partidas suelen ser más cortas —muchas duran una hora o menos— y evitan dejar a alguien eliminado mientras el resto sigue jugando.
Eso cambia bastante el plan: no se trata de mirar cómo otros terminan una partida eterna, sino de participar, conversar, negociar y volver a arrancar. En una ciudad donde conocer gente nueva muchas veces parece depender de una salida nocturna, una facultad o el algoritmo, sentarse a jugar puede ser una alternativa bastante simple.
El encuentro propone ocio activo, sin costo y sin experiencia previa. La pregunta queda servida: ¿te sumarías solo a una mesa de desconocidos o necesitás que alguien te arrastre?
Cada persona puede llegar, sumarse a una mesa y elegir entre las propuestas que se van armando durante la tarde



