Aldosivi cambió cinco técnicos y se quedó sin margen
Aldosivi descendió tras 23 partidos sin ganar y cinco técnicos en dos años. La salvación agónica de 2025 solo postergó una crisis de fondo.

Veintitrés partidos sin ganar, cinco entrenadores en dos años y planteles reconstruidos una y otra vez: Aldosivi terminó pagando una cuenta que venía creciendo desde su regreso a Primera. El descenso de 2026 por la tabla anual no se explica por una sola mala racha ni por una tarde puntual. Fue el final de un ciclo sin continuidad, en el que cada mercado de pases y cada cambio de banco buscó resolver una urgencia distinta.
El dato más duro de la temporada fue que el Tiburón recién consiguió su primera victoria en el campeonato el 5 de septiembre. Hasta entonces había acumulado 23 encuentros sin triunfos, una racha entre las peores de la historia del fútbol argentino. La reacción existió, pero llegó con la tabla demasiado apretada y sin el margen que el equipo había conseguido encontrar un año antes.
En 2025, Aldosivi volvió a Primera con Andrés Yllana, el técnico del ascenso, y una renovación profunda de nombres. El arranque fue flojo: dos empates y siete derrotas en las primeras nueve fechas. Mariano Charlier tomó el equipo, mejoró el clima y fue ratificado, pero el Clausura volvió a golpear. La venta de Elías Torres a Racing también le quitó una pieza ofensiva importante. Guillermo Farré asumió después y, contra todos los pronósticos, el equipo ganó cinco de sus últimos seis partidos.
Ese sprint incluyó una escena que todavía queda en la memoria del Minella: Aldosivi perdía 2-1 ante San Martín de San Juan a los 42 minutos del segundo tiempo y terminó ganando 4-2. La salvación agónica de 2025 dejó una sensación de resurrección. Pero también postergó una discusión de fondo: cómo construir un equipo competitivo sin empezar de cero cada pocos meses.
Para 2026 llegó otra transformación masiva del plantel. Farré dejó el cargo tras nueve partidos iniciales sin victorias, Israel Damonte tomó el relevo y luego fue reemplazado por Javier Sanguinetti. En el medio, el 3-1 sobre River por Copa Argentina encendió la ilusión, aunque no logró trasladarse al torneo local. La primera victoria del campeonato llegó ante Banfield, apenas un día después de la llegada de Sanguinetti, pero ya no alcanzó.
El descenso deja una postal incómoda para Mar del Plata: un club que cambió nombres, esquemas y entrenadores con frecuencia, pero nunca encontró una base que resistiera los malos momentos. Ahora Aldosivi volverá a la Primera Nacional con una pregunta inevitable: ¿la reconstrucción será otra vez urgente o, por fin, tendrá un plan que dure más que una racha?
Fue el final de un ciclo sin continuidad, en el que cada mercado de pases y cada cambio de banco buscó resolver una urgencia distinta



