Caso Melmann: piden ADN de dos ex policías por el quinto perfil
La familia de Natalia Melmann pidió analizar el ADN de dos ex policías para identificar el quinto perfil genético que sigue sin nombre en la causa.

Veinticinco años después del crimen de Natalia Melmann, la búsqueda del quinto perfil genético vuelve a abrir una instancia judicial. La familia de la adolescente asesinada en Miramar en febrero de 2001 pidió nuevas extracciones de sangre a dos ex policías bonaerenses para comparar sus ADN con un perfil que todavía no pudo ser identificado.
El pedido fue presentado por los abogados Yamil Castro Bianchi y Federico Paruolo, representantes de la familia Melmann. Los ex efectivos alcanzados por la solicitud son Leonardo Oviedo y Juan Carlos Torrente, quienes habían quedado fuera de estos análisis luego de una resolución de la Sala II de la Cámara de Apelaciones de Mar del Plata.
La medida no implica una acusación ni una responsabilidad penal establecida contra ellos. Busca, según planteó la familia, obtener una nueva comparación genética con el perfil hallado en muestras incorporadas a la causa y que no corresponde a ninguno de los condenados por el crimen.
Gustavo Melmann, padre de Natalia, sostuvo que existen elementos para insistir con los estudios. De acuerdo con el planteo familiar, Oviedo trabajaba en el Destacamento Copacabana, cercano al lugar donde Natalia habría sido sometida, mientras que Torrente tenía una relación de amistad con uno de los policías condenados. La defensora de ambos ex policías, Patricia Perelló, había pedido que fueran excluidos de los análisis, una decisión que la Cámara aceptó.
En junio se conocieron los resultados de estudios sobre muestras de otros siete ex policías. El Laboratorio de Análisis Comparativo de ADN del Poder Judicial bonaerense informó que esos perfiles fueron excluidos. Las pericias abarcaron muestras obtenidas de hisopados, sábanas, un portaobjetos y pelos, entre otros elementos de la investigación.
Natalia tenía 15 años cuando fue secuestrada el 4 de febrero de 2001 en Miramar. Su cuerpo fue hallado días después en el vivero Florentino Ameghino. Cuatro policías recibieron condenas a prisión perpetua y Gustavo “Gallo” Fernández fue condenado por su participación, con una pena que luego fue reducida. La familia mantiene la misma pregunta desde entonces: quién corresponde al quinto ADN y si la Justicia habilitará las pruebas que reclaman para intentar responderla.
La familia mantiene la misma pregunta desde entonces: quién corresponde al quinto ADN y si la Justicia habilitará las pruebas que reclaman para intentar responderla
