Chapadmalal: quedan 10 trabajadores y buscan reubicarlos
Diez empleados siguen en la Unidad Turística Chapadmalal hasta diciembre. ATE pide que quienes fueron despedidos sean considerados en los nuevos puestos.

Diez trabajadores siguen en actividad en la Unidad Turística Chapadmalal hasta diciembre, mientras ATE Mar del Plata busca que tanto ellos como quienes ya fueron despedidos tengan lugar en las futuras áreas del complejo. La novedad llega después de que se conociera la convocatoria para concesionar seis hoteles y asignar otros tres a la Universidad Nacional de Mar del Plata.
La licitación, publicada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (Aabe), habilita la explotación comercial privada de seis hoteles durante 30 años. Según la información difundida, los inmuebles seguirán siendo propiedad del Estado nacional y las ofertas podrán presentarse hasta el 27 de noviembre de 2026 a las 12.
Del otro lado, la Unmdp tendrá asignados los hoteles 7, 8 y 9. Para el secretario general adjunto de ATE Mar del Plata, Ezequiel Navarro, esa parte del proyecto abre una posibilidad concreta: pedir que las personas desvinculadas y los diez empleados que todavía permanecen en funciones sean contemplados si se generan nuevos puestos.
Navarro cuestionó que, según dijo, los trabajadores no habían recibido información directa sobre el futuro laboral antes de que se conociera la convocatoria. También sostuvo que el deterioro del complejo responde al desfinanciamiento y al freno de convenios de turismo social durante la actual gestión nacional. Son planteos del sindicato; por ahora, no se detallaron públicamente las condiciones laborales que tendrán las concesiones ni cuántos puestos podrían crearse.
Para Mar del Plata y la zona sur, Chapadmalal no es un hotel más: es parte de una postal histórica, una fuente de trabajo y una puerta de acceso al turismo social. La discusión ya no pasa solo por quién administrará los edificios, sino por qué ocurrirá con quienes conocen el complejo desde adentro. Con la fecha límite de la licitación marcada para noviembre, la pregunta sigue abierta: ¿habrá lugar para los trabajadores actuales y despedidos en el nuevo esquema?
La discusión ya no pasa solo por quién administrará los edificios, sino por qué ocurrirá con quienes conocen el complejo desde adentro



