Cortaron la luz y desactivaron la alarma en Stella Maris
Una vecina denunció un robo en su casa de Stella Maris mientras viajaba: hubo un corte de luz y luego desconectaron la alarma del lugar durante la madrugada.

Un corte de luz a las 6.15, una alarma desconectada menos de una hora después y una casa revuelta al volver de viaje. Esa es la secuencia que denunció una vecina de Stella Maris, quien aseguró que delincuentes entraron a su vivienda mientras estaba en Córdoba junto a su pareja.
Según relató la denunciante, recibió correos de la empresa de alarmas que primero informaban una interrupción del suministro eléctrico y luego advertían que el sistema había sido desactivado con un llavero autorizado. La mujer dijo que vio las notificaciones varias horas más tarde y que intentó pedir información a la empresa, pero tuvo dificultades porque el servicio figuraba a nombre de su pareja.
La víctima sostuvo que las cámaras registraron a una persona vestida de negro y encapuchada dentro de la propiedad. Siempre de acuerdo con su testimonio, en las imágenes se observaría cómo recorría el living y la planta alta, mientras dañaba sensores de la alarma. También afirmó que otro registro muestra un auto que pasó varias veces por la zona y a dos personas conversando, aunque esa posible coordinación deberá ser determinada por la investigación.
Cuando una vecina pudo pedir intervención policial, los efectivos llegaron al lugar, pero no pudieron ingresar porque no había alguien con llave de la casa. Al regresar a Mar del Plata, la denunciante encontró placares y pertenencias revueltos en la vivienda de Rivas, entre Alberti y Gascón. Dijo que faltaban un celular y dinero en efectivo correspondiente a ahorros familiares, sin precisar el monto.
El punto que más inquieta a la familia es la sospecha de que quienes entraron sabían que la casa estaba vacía. La mujer vinculó el episodio con otros robos e intentos de robo que, según contó, afectaron a su entorno y reclamó mayor patrullaje en el barrio. También afirmó que este es el tercer robo que sufre en los últimos tres años. La denuncia vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para Stella Maris: ¿qué respuesta hay cuando una alarma avisa, pero la persona dueña de casa está a cientos de kilómetros?