¿Vivís o solo apretás CTRL?
CTRL vuelve al Club del Teatro con música, movimiento y una pregunta incómoda: cuánto de tu rutina elegís y cuánto vivís en automático cada día.

Hay días en los que la rutina parece correr sola y una obra marplatense viene a ponerle pausa. “CTRL” vuelve a escena este sábado 11 de septiembre, a las 21, en El Club del Teatro, en Rivadavia 3422. La propuesta pregunta algo que pega de lleno entre cursadas, laburos, mensajes sin responder y agendas llenas: cuánto de lo que hacemos lo elegimos realmente y cuánto sucede por inercia.
Escrita y dirigida por Catalina Arismendi Amadeo y Cecilia Cherro, la obra combina actuación, música original y movimiento. Desde personajes y situaciones cotidianas, “CTRL” explora los automatismos que pueden tomar el control de la vida diaria y esa exigencia constante de ser productivos, eficientes y estar siempre haciendo algo.
La idea no va por dar respuestas cerradas ni por bajar una fórmula para vivir mejor. La puesta busca abrir una pausa: mirar la propia rutina desde afuera, reconocer qué deseos quedan postergados y recuperar el peso de las decisiones personales. En una ciudad donde septiembre ya mezcla estudio, trabajo, proyectos y la previa de la temporada, la pregunta no queda tan lejos del escenario.
La creación reúne a un equipo joven de Mar del Plata en varias disciplinas. Samuel Musa Wassoof y Selena Anselmo están a cargo de la música original y su interpretación; Inés Castro realizó el diseño escenográfico y de iluminación; Victoria Rodríguez firma la coreografía; Valentina Vera Benítez hizo la fotografía y Sofía Parrado Morilla lleva la producción ejecutiva.
El elenco está integrado por Mateo García, Amparo Coronello, Francisco Gracián, Melina Paget, Matías Maturano, Victoria Rodríguez, Catalina Arismendi Amadeo y Faustino Florentín. Las entradas cuestan $15.000 y se consiguen a través de Alternativa Teatral. “CTRL” propone una salida teatral con una incomodidad bastante actual: si la vida se vuelve piloto automático, ¿en qué momento volvemos a elegir?
La puesta busca abrir una pausa: mirar la propia rutina desde afuera, reconocer qué deseos quedan postergados y recuperar el peso de las decisiones personales
