La deuda ya paga el alquiler en Mar del Plata
La Defensoría del Pueblo alerta que cada vez más familias usan tarjetas y préstamos para cubrir alquiler, luz y alimentos en Mar del Plata. La cuenta vuelve.

En Mar del Plata, la tarjeta dejó de ser una salida para una compra grande y pasó a cubrir la vida diaria. La Defensoría del Pueblo advirtió sobre un crecimiento del endeudamiento de las familias que recurren a créditos y tarjetas para pagar gastos básicos como el alquiler, la luz y los alimentos.
Marcelo Lacedonia, titular del organismo, describió una “escalada hacia abajo”: cuando los ingresos no alcanzan, se usa una tarjeta para resolver una cuenta urgente; después aparece el resumen, se suma otro préstamo y la rueda sigue girando. No es una compra impulsiva ni una escapada: es llegar a fin de mes.
El dato pega de lleno en una ciudad donde el alquiler, las expensas, los servicios y la comida compiten cada mes con sueldos que muchas veces quedan cortos. Para quienes estudian, trabajan por temporada, tienen changas o viven solos, financiar lo básico puede parecer el único puente entre cobrar y no quedarse sin luz, sin comida o sin techo.
Pero ese puente tiene costo. Los préstamos y los saldos de tarjeta no desaparecen cuando se paga la urgencia: vuelven con intereses y pueden achicar todavía más el margen del mes siguiente. Ahí está la contradicción que marcó la Defensoría: una herramienta pensada para ordenar una compra termina siendo el recurso para sostener necesidades esenciales.
La alerta no apunta a culpabilizar a quien se endeuda. Pone sobre la mesa una escena cada vez más reconocible en Mar del Plata: hacer cuentas antes de cargar la SUBE, elegir qué factura pagar primero y usar crédito para gastos que antes se resolvían con efectivo. ¿Hasta cuándo una familia puede financiar su rutina sin que la deuda le coma el próximo sueldo?



