Drones y mapas para blindar las tranqueras rurales
Productores, Policía y Provincia acordaron un plan con drones, cámaras y mapas para mejorar la respuesta ante delitos en campos rurales de Mar del Plata.

Un robo en el campo puede quedar a kilómetros del patrullero más cercano. Con esa urgencia sobre la mesa, productores rurales y frutihortícolas de Mar del Plata y la zona se reunieron con autoridades policiales y provinciales para diseñar un esquema de seguridad integral en áreas rurales.
La propuesta apunta a combinar prevención, tecnología y comunicación rápida: georreferenciación de los establecimientos, carga de datos catastrales, cámaras en accesos estratégicos, grupos de aviso directo por cuartel, controles vehiculares y recorridas con drones en sectores de difícil acceso.
El encuentro se realizó en la Asociación de Productores Frutihortícolas y reunió a referentes de la Sociedad Rural de Mar del Plata, la Cámara del Kiwi, haras, estancias, productores de papa y hortalizas, además de autoridades del Ministerio de Seguridad bonaerense, Policía Rural, CPR, comisarías de la zona y personal de Sierra de los Padres.
Uno de los ejes fue la presentación de Tranqueras Seguras, un programa que los participantes acordaron impulsar en el distrito. La idea es que cada establecimiento quede incorporado a un mapa operativo preciso para achicar los tiempos de llegada ante una emergencia. También se planteó recuperar móviles y reforzar el patrullaje en caminos troncales y secundarios, donde la distancia suele jugar a favor de quien comete un delito.
La discusión tomó más peso luego del robo sufrido el fin de semana pasado por el productor de papa y piloto Walter Hernández en su establecimiento rural. Según se informó, fue atacado por un grupo de delincuentes que le robó dinero, alhajas y una camioneta.
Para quienes trabajan, viven o circulan por las zonas rurales de General Pueyrredon, el plan pone sobre la mesa una demanda concreta: que pedir ayuda no dependa de saber explicar una tranquera perdida, un camino de tierra o un acceso sin señalización. El desafío ahora será pasar de la reunión al funcionamiento real: mapas actualizados, móviles disponibles y respuestas que lleguen antes de que sea tarde.
La idea es que cada establecimiento quede incorporado a un mapa operativo preciso para achicar los tiempos de llegada ante una emergencia