El Concejo evalúa cambiar multas por trabajo comunitario
El Concejo analiza sumar trabajo comunitario como alternativa a multas. Jueces de Faltas lo avalan, pero piden controles y reglas claras para aplicarlo.

¿Una multa se puede pagar juntando residuos o arreglando un espacio público? Esa posibilidad empezó a tomar forma en el Concejo Deliberante de General Pueyrredon, donde avanzará el debate para sumar el trabajo comunitario como alternativa o complemento de las sanciones económicas.
La iniciativa fue presentada en febrero por el presidente del bloque del PRO, Julián Bussetti. Propone modificar el Código Municipal de Faltas para que, según el caso, los jueces puedan ordenar tareas no remuneradas en beneficio de la comunidad junto con una multa, en reemplazo parcial o total de ella, o ante reincidencias.
Los jueces municipales de Faltas que respondieron la consulta del Concejo respaldaron la idea de ampliar las herramientas de sanción. El foco está puesto, entre otras conductas, en el arrojo de residuos en la vía pública, los microbasurales y el deterioro de espacios comunes. La discusión busca que la pena no dependa solamente de cuánto puede pagar una persona, sino que también tenga una instancia de reparación concreta para la ciudad.
Pero el aval vino con condiciones. El titular del Juzgado de Faltas N.º 1, Franklin Llan de Rosos, señaló que antes de aplicarlo habrá que definir con precisión qué infracciones podrán recibir esta sanción, cuántas horas equivalen a cada monto de multa y quién verificará que las tareas se cumplan. También planteó la necesidad de hacer convenios con instituciones y organizaciones que puedan recibir a quienes deban realizar el trabajo comunitario.
La jueza María Paula Hernández, del Juzgado N.º 2, coincidió con esa mirada y advirtió que imponer tareas por sí solo no garantiza que el problema de fondo se resuelva: para ella, hay una dimensión educativa que excede a los juzgados. Los responsables de los Juzgados N.º 3 y N.º 5 también adhirieron a esas conclusiones.
El expediente volverá este lunes a la Comisión de Legislación. La clave será pasar de una idea atractiva en el papel a un sistema que pueda seguirse, controlarse y aplicarse sin arbitrariedades. Porque si una multa se transforma en horas de trabajo, Mar del Plata va a necesitar saber exactamente quién controla, dónde se cumple y qué falta amerita esa salida.
La discusión busca que la pena no dependa solamente de cuánto puede pagar una persona, sino que también tenga una instancia de reparación concreta para la ciudad



