La Escuela de Cerámica cerrada y un concurso caído
Estudiantes de la Escuela de Cerámica Rogelio Yrurtia denunciaron que encontraron el edificio cerrado y que se frenó un concurso clave para cursar este año.

Ir a estudiar y encontrarse la puerta cerrada: esa fue la situación que denunciaron estudiantes de la Escuela de Cerámica Rogelio Yrurtia de Mar del Plata. A través de un comunicado, cuestionaron decisiones del equipo directivo que, según plantean, les impiden cursar, avanzar con trabajos y sostener sus trayectorias educativas.
El reclamo tomó fuerza luego de que el estudiantado afirmara haber encontrado el establecimiento cerrado durante una jornada de clases. Para quienes cursan carreras y talleres que dependen del acceso a aulas, hornos, materiales y espacios de producción, no es un detalle administrativo: es tiempo de formación que no se recupera fácil.
Uno de los puntos centrales es un concurso para cubrir horas de Modelo Vivo, una materia que consideran clave para su formación. Según denunciaron en el comunicado, las docentes que iban a participar no fueron informadas del cierre de la institución y no pudieron presentarse. El resultado, señalaron, es que se prolonga la falta de docentes en ese espacio curricular.
También cuestionaron la organización de reuniones y concursos para cubrir horas que, de acuerdo con el reclamo, no se retoman o no son comunicados correctamente a las partes involucradas. El estudiantado puso el foco en una contradicción concreta: mientras desde las autoridades educativas se habla de continuidad pedagógica, dicen que siguen existiendo problemas para entrar a la escuela y tener clases con normalidad.
“Estudiar es un derecho. Nuestra formación no puede seguir esperando”, cerraron en el texto. La discusión no queda solo dentro del edificio: una escuela artística no funciona únicamente con asistencia en lista. Si faltan docentes, acceso y condiciones para trabajar, la formación queda en pausa. El interrogante ahora es qué respuesta habrá para garantizar la cursada y resolver las coberturas pendientes.
El reclamo tomó fuerza luego de que el estudiantado afirmara haber encontrado el establecimiento cerrado durante una jornada de clases
