El Festival baja a $5.000 y busca llenar las salas
El Festival de Cine va del 5 al 15 de noviembre: entradas a $5.000, 2x1 en el Auditorium, funciones gratis y títulos que llegan con ruido de Cannes fuerte.

El Festival Internacional de Cine de Mar del Plata quiere que ir al cine vuelva a ser un plan posible. Del 5 al 15 de noviembre, la entrada general costará $5.000, habrá funciones gratuitas y un 2x1 en horarios seleccionados del Auditorium. La apuesta es clara: que el Festival salga de la conversación cinéfila y vuelva a meterse en la rutina de toda la ciudad.
Según adelantó Gabriel Lerman, codirector artístico junto a Jorge Stamadianos, esta edición tendrá unas 150 películas largas y cerca de 180 títulos si se suman los cortos. Son menos que el año pasado, cuando la programación superó las 200 propuestas. La razón, dijo en una entrevista con LA CAPITAL, es evitar que tanta oferta termine mareando al público.
El precio general será de $5.000 tanto online como en boletería. Estudiantes y jubilados podrán pagar $3.000, aunque solo comprando de manera presencial. Además, el Teatro Colón y Villa Victoria tendrán funciones gratuitas por orden de llegada, mientras que las dos primeras funciones de la mañana y las dos primeras de la tarde en el Auditorium contarán con promoción 2x1. Las salas involucradas incluyen Paseo Aldrey, Ambassador, Teatro Colón y Teatro Auditorium.
Entre los títulos anticipados aparecen “La bola negra”, película española dirigida por Los Javis y protagonizada, entre otras figuras, por Penélope Cruz y Glenn Close. Lerman también destacó “Fjord”, de Cristian Mungiu, anunciada como ganadora de la Palma de Oro de Cannes 2026. La programación completa se conocerá el lunes 19 de octubre, en un lanzamiento previsto en Buenos Aires.
La edición también recuperará la obra de Héctor Babenco, cineasta nacido en Mar del Plata que hizo carrera en Brasil y Hollywood. Se proyectarán, entre otras, “Jugando en los campos del señor” y “Corazón iluminado”. El desafío excede a las películas: que durante esos diez días nadie pueda caminar por la ciudad sin enterarse de que el Festival está pasando. ¿Alcanza con entradas más baratas o Mar del Plata necesita volver a hacer del cine un plan de multitudes?
La apuesta es clara: que el Festival salga de la conversación cinéfila y vuelva a meterse en la rutina de toda la ciudad



