SociedadLas Herasfútbol barrialcomunidad

La canchita de Las Heras ya juega con luces y redes

Tras tres meses de trabajo vecinal, la canchita de Rufino Inda y Puán sumó luces, redes y una medida para bajar la velocidad de los autos del barrio.

· 2 min de lectura
La canchita de Las Heras ya juega con luces y redes

Donde había malezas, vidrios y pelotas perdidas, ahora hay luces para seguir jugando cuando baja el sol. La canchita ubicada detrás del Polideportivo Municipal, en Rufino Inda y Puán, completó una nueva etapa de recuperación después de tres meses de trabajo comunitario: instaló iluminación, renovó los arcos y sumó redes.

La transformación no quedó solo dentro del alambrado. Sobre Rufino Inda, los vecinos colocaron una soga ancha como señal para que los vehículos reduzcan la velocidad al pasar. El objetivo, explican, es cuidar a los más de 30 chicos que se juntan a jugar cada fin de semana en un espacio que durante años estuvo abandonado.

El terreno había sido nivelado por el Municipio en 2018 con la idea de hacer una cancha y una huerta comunitaria. Con el tiempo, quedó cubierto de residuos, yuyos y vidrios. La recuperación arrancó cuando Franco, vecino del barrio desde hace una década, buscó un lugar cercano para compartir fútbol con su hijo. Junto a sus dos hijos, familiares y gente de la zona, empezó a limpiar, cortar el pasto y poner el predio en condiciones.

La diferencia se nota en un detalle que cualquier persona que haya jugado en un potrero entiende: ya no hay que caminar media cuadra para recuperar la pelota después de un gol. Los arcos fueron pintados y tienen redes nuevas, una mejora sencilla pero clave para que el partido siga y para que el lugar se sienta realmente cuidado.

El proyecto también atravesó un episodio de vandalismo, cuando una camioneta dañó el césped recién trabajado. En vez de escalar el conflicto, Franco eligió sostener la idea original: que la cancha sea un punto de encuentro. Ahora impulsan una colecta de botines y calzado deportivo usado, en buen estado, para repartir entre chicos del barrio. La pregunta que queda flotando es simple: ¿cuántos espacios así podrían recuperarse si la comunidad no tuviera que hacerlo casi sola?

Lo que se sabe hasta ahora
01La canchita detrás del Polideportivo Municipal instaló iluminación, renovó los arcos y sumó redes.
02Los vecinos colocaron una soga sobre Rufino Inda para que los vehículos reduzcan la velocidad.
03Ahora impulsan una colecta de botines y calzado deportivo usado para chicos del barrio.

La transformación no quedó solo dentro del alambrado