Le robaron y la aseguradora deberá pagar $13,4 millones
Tras un robo en su departamento, una aseguradora negó la cobertura por presunto fraude. La Justicia falló a favor del cliente: $13,4 millones más intereses.

Un robo en un departamento de Mar del Plata terminó con una condena millonaria para una aseguradora. La Justicia ordenó que la compañía le pague a un hombre $13.486.748,57, más intereses y costas, después de que rechazara su reclamo y lo acusara de haber inventado el hecho para cobrar la póliza.
El caso se remonta al 1° de mayo de 2021. Según la denuncia, delincuentes ingresaron a la vivienda y se llevaron distintas pertenencias. El propietario inició entonces el trámite para activar la cobertura del seguro, pero la empresa respondió que se trataba de una maniobra fraudulenta y negó el pago.
El conflicto llegó a la Justicia, donde la aseguradora no logró demostrar que el robo hubiera sido armado. El tribunal consideró que las sospechas no alcanzaban para sostener una acusación de fraude y también marcó falencias en la investigación policial. Entre los puntos analizados apareció una mochila hallada en una vivienda vecina, pero no había pruebas claras sobre su contenido ni elementos que la vincularan con una supuesta maniobra del damnificado.
Otro dato que pesó fue el plazo de respuesta: la sentencia cuestionó que la compañía no hubiera contestado dentro del tiempo legal previsto. Para cualquier persona que paga un seguro pensando en tener respaldo cuando pasa algo, el fallo deja una señal concreta: una sospecha sin pruebas no alcanza para cerrar un reclamo como si nada.
La mayor parte de la indemnización corresponde a daño punitivo: $7.881.730,70, equivalente a cinco canastas básicas totales para un hogar tipo 3 al momento de la sentencia. También se fijaron $4 millones por daño moral y $1.605.017,87 por los objetos sustraídos. Este último monto es provisorio y deberá definirse en la ejecución, según los límites actualizados de la póliza.
La Justicia no aceptó todos los rubros solicitados: rechazó el pedido de reparación por daño psicológico. Aun así, el total reconocido supera los $13,4 millones antes de intereses y costas. Cinco años después del robo, el expediente deja una pregunta incómoda para quienes contratan coberturas: ¿qué pasa cuando, además de perder tus cosas, tenés que demostrar que no estás mintiendo?
El tribunal consideró que las sospechas no alcanzaban para sostener una acusación de fraude y también marcó falencias en la investigación policial


