Lluvia ganó. Cerraron una escuela por inundación
Una escuela municipal de Mar del Plata cerró por inundación durante alerta roja de lluvias. Estudiantes sin clases, rutina desajustada.

El agua no pidió permiso. Una escuela secundaria municipal de Mar del Plata suspendió clases después de que la lluvia se metiera adentro y dejara sectores inutilizables. Mientras la ciudad estaba bajo doble alerta —una amarilla por vientos fuertes y otra por tormentas— el edificio se transformó en pileta sin boleto.
La noticia llegó a través de la Dirección de Educación municipal, que confirmó la medida de emergencia. No es la primera vez que pasa: Mar del Plata tiene un historial complicado con las lluvias intensas, y las infraestructuras escolares suelen ser las primeras en sufrir los efectos. Techos con goteras, sistemas de drenaje que no dan abasto, pisos mojados que generan riesgo de accidentes.
Lo concreto: estudiantes sin clases, padres reorganizando el día, docentes sin poder dictar. Para una familia donde ambos trabajan, una suspensión así es un buscapiés en la rutina. Y para la escuela, cada cierre implica un atraso en el cronograma académico que después es difícil recuperar antes de fin de año.
La lluvia de ayer fue fuerte, pero nada extraordinario para quienes vivimos acá. El problema no es el agua que cae del cielo: es que los edificios públicos están hechos como si nunca fuera a llover en serio. Mantenimiento deficiente, presupuesto que no llega, y después los pibes pagan el precio. Mientras tanto, escuelas privadas con mejor infraestructura no cerraban.
¿Cuántas clausuras más hasta que se invierta de verdad en reparaciones estructurales?



