Los Bonaerenses dejan tickets de hasta $35 mil
Los Juegos Bonaerenses impulsan kioscos, hoteles y locales de recuerdos: algunos comercios registran tickets de entre $30 mil y $35 mil.

Los Juegos Bonaerenses volvieron a mover la caja en Mar del Plata. Mientras miles de jóvenes participan del evento deportivo entre el 19 y el 23 de octubre, kioscos, casas de recuerdos, hoteles y locales gastronómicos registran un alivio después de un invierno que el sector describe como muy difícil.
El dato que mejor mide ese movimiento está en el consumo: comerciantes consultados estiman que algunos grupos dejan tickets de entre $30 mil y $35 mil. No alcanza para resolver una temporada floja ni para garantizar el verano, pero sí funciona como un empujón concreto para ponerse al día con gastos atrasados y sostener el trabajo durante una semana clave.
Los productos que más salen tienen sello bien marplatense: alfajores, chocolates, golosinas, bizcochitos y recuerdos para llevar. Un kioskero contó que, al entrar a trabajar por la tarde, encontró una ciudad con mucho movimiento y una demanda fuerte de promociones de alfajores. Para los comercios chicos, cada compra suma: no se trata solamente de una venta grande, sino de muchas compras rápidas repetidas a lo largo del día.
La hotelería también siente el impacto. Un conserje de hotel explicó que el evento ayudó a remontar parte de un invierno complicado. La definición es honesta: no lo presenta como una solución definitiva, sino como un paliativo que permite cubrir pagos pendientes. En una ciudad donde la economía depende tanto de los picos turísticos y de los calendarios de eventos, esa diferencia puede ser decisiva para llegar con aire a los meses fuertes.
Desde un local de recuerdos señalaron que los días de mayor movimiento podrían concentrarse hacia el jueves y el viernes, cuando muchas delegaciones empiezan a volver a sus ciudades. Ahí aparece otra oportunidad para el comercio local: la compra de último momento, el regalo para llevar y el alfajor que termina viajando en el bolso de regreso.
Los Bonaerenses no reemplazan a una temporada de verano, pero dejan una señal concreta: cuando Mar del Plata recibe eventos masivos, el impacto baja de las canchas a los mostradores. La pregunta es si la ciudad puede sostener ese flujo con más fechas durante el año, para que el alivio no dependa siempre de esperar enero.



