El monumento del Puerto que todos llaman Cristo no lo es
Todos le dicen Cristo del Puerto, pero la figura de 14 metros es San Salvador. La historia de su escultor y el plan para terminar su obra frente al mar.

No es el Cristo del Puerto, aunque media ciudad lo nombre así. La figura de 14 metros que mira y bendice al mar desde el extremo de la Escollera Sur representa a San Salvador, el santo patrono de los pescadores. Está ahí desde 1980, es una de las postales más reconocibles del Puerto y todavía tiene una historia incompleta.
La obra fue creada por el escultor Emilio Manescau a partir de una iniciativa de la comunidad de la Parroquia Sagrada Familia. El proyecto, sin embargo, se quedó corto de presupuesto durante la construcción. Para terminar la imagen y lograr su emplazamiento en el morro de la escollera, Manescau habría puesto dinero propio para comprar materiales y completar el trabajo en cemento.
Ese esfuerzo explica por qué el monumento no es solamente una estatua al final de un paseo turístico. Para la comunidad pesquera local funciona como una referencia espiritual y como parte del paisaje cotidiano: está frente a las lanchas amarillas, los buques de altura, los lobos marinos y el viento que pega sin pausa contra la costa.
Más de cuatro décadas después, la nieta del artista, Constanza Manescau, impulsa un proyecto de restauración y el documental El Legado / El Salvador. La idea es recuperar los bocetos originales de Emilio Manescau y avanzar sobre un detalle que nunca llegó a concretarse: un corazón iluminado con venecitas en la escultura. También buscan reforzar la estructura ante el desgaste permanente del salitre y el viento.
El acceso al monumento es libre y gratuito. Desde la rotonda del Puerto se puede recorrer la avenida interna de la Escollera Sur hasta el estacionamiento final y caminar hacia la base. Desde el mirador hay una vista de 360 grados: el perfil urbano, Playa Grande, Varese, las embarcaciones y el océano abierto. La próxima vez que alguien diga “el Cristo del Puerto”, ya hay corrección para tirar: se llama San Salvador, y su obra todavía busca completarse.
La figura de 14 metros que mira y bendice al mar desde el extremo de la Escollera Sur representa a San Salvador, el santo patrono de los pescadores



