Un OVNI de 14 metros funcionó en Mar del Plata
Entre 1967 y 1968, PIMDO tuvo una nave de aluminio para 150 chicos: luces, extraterrestres y un viaje espacial en pleno barrio que hoy es supermercado.

Mar del Plata tuvo un OVNI gigante antes de que la ciudad conociera los parques temáticos modernos. Entre 1967 y 1968 funcionó PIMDO, el Parque Infantil Mar del Plata Don Orione, un predio de diversiones que tenía como gran estrella un plato volador de aluminio de 14 metros de diámetro.
La nave podía recibir hasta 150 chicos por viaje y proponía una experiencia espacial completa: butacas alrededor de la estructura, luces, controles y una grabación que narraba el supuesto recorrido. Antes del despegue aparecían personajes disfrazados de extraterrestres, con capas, guantes y máscaras, para saludar a quienes entraban a la atracción.
El parque ocupaba la manzana delimitada por Matheu, Independencia, Quintana y Salta, en terrenos de la Obra Don Orione. Hoy, en ese mismo lugar, funciona un supermercado. El contraste es fuerte: donde ahora se hacen compras cotidianas, hace casi 60 años había chicos subiendo a una nave que prometía llevarlos a otro mundo.
El plato volador no estaba solo. PIMDO tenía laberintos hechos con caños de hormigón, plataformas elevadas conectadas por escaleras de soga, lanchitas que circulaban por un canal cerrado, una pista de karting en forma de ocho, Scalextric y pelotas inflables gigantes. Más tarde se sumó un tobogán enorme, recordado por vecinos que iban a secarlo después de la lluvia para poder tirarse.
La historia conserva huecos. No está claro por qué el parque dejó de funcionar ni qué pasó con su atracción principal. Algunos testimonios mencionan a un arquitecto de apellido Lázaro y a la constructora F. Wolf, de Temperley, pero esos datos no tienen documentación concluyente. Lo comprobable es que PIMDO existió, fue furor entre chicos de la época y dejó una postal rarísima para la memoria marplatense.
En una ciudad donde cada verano aparecen juegos nuevos, cuesta imaginar que uno de los entretenimientos más ambiciosos de fines de los 60 haya sido un plato volador de 14 metros en pleno barrio. ¿Quién guarda una foto, un recuerdo o una historia de ese viaje espacial?
Lo comprobable es que PIMDO existió, fue furor entre chicos de la época y dejó una postal rarísima para la memoria marplatense



