Paro universitario y un 33% que sigue sin aparecer
Las universidades paran por 24 horas. Gremios reclaman fondos, becas y un 33% salarial; si no hay acuerdo el 17, preparan otra marcha federal.

Este martes las universidades nacionales frenaron por 24 horas y el reclamo tiene un número que pega de lleno en las aulas: 33% de salarios adeudados, según los gremios. El paro total alcanza a docentes y no docentes de la Universidad Nacional de Mar del Plata y del resto del sistema universitario nacional. La medida forma parte de un plan de lucha por partidas presupuestarias, salarios y becas estudiantiles.
Desde la Asociación del Personal de la Universidad Nacional de Mar del Plata (APU), su secretaria adjunta Victoria Schadwill explicó que el conflicto sigue abierto por la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. Según planteó la dirigente, la norma actualiza partidas, salarios y becas desde diciembre de 2023, y el sector reclama que se liquiden los montos pendientes.
El foco inmediato está puesto en la paritaria nacional del 17 de septiembre. Ese día habrá una concentración en el Palacio Pizzurno, en la Ciudad de Buenos Aires. Si no hay avances, el Frente Universitario empezó a organizar una quinta Marcha Federal Universitaria. No es una amenaza al aire: las cuatro movilizaciones anteriores lograron una convocatoria amplia y fueron claves, según los gremios, para que el reclamo llegara al Congreso.
La discusión también pasa por el presupuesto de 2027. El Consejo Interuniversitario Nacional aprobó en Bariloche una propuesta que será presentada ante el Congreso. Schadwill indicó que contempla una actualización del 50% para el próximo año y deja abierta la posibilidad de sumar nuevos acuerdos salariales. Antes, Fatun analizará el proyecto en una reunión de su Consejo Directivo y la discusión también llegará a la UNMdP.
Para quienes cursan, trabajan o dependen de la universidad pública en Mar del Plata, el conflicto no queda en una planilla de números: impacta en clases, trámites, becas, investigación y funcionamiento cotidiano. La pregunta ahora es concreta: ¿el 17 de septiembre destraba los fondos o la comunidad universitaria vuelve a copar las calles?
La medida forma parte de un plan de lucha por partidas presupuestarias, salarios y becas estudiantiles



