Parque Camet premió sus pozos y empezó la reparación
Vecinos de Parque Camet hicieron un concurso para exhibir pozos. Hubo premios y, tras la movida, arrancaron reparaciones en una arteria principal.

En Parque Camet los pozos dejaron de ser solo un dolor de cabeza: tuvieron concurso fotográfico, jurado y premios. Vecinos de Parque Camet y Parque Peña organizaron “Pozos y Pocitos”, una movida con creatividad e ironía para mostrar el deterioro de las calles y volver visible un reclamo que, aseguran, lleva tiempo sin respuesta suficiente.
La consigna fue simple y bastante marplatense: sacar una foto del bache, indicar la dirección y mandarla a competir. La convocatoria se lanzó el 21 de octubre, recibió imágenes hasta el 30 y puso en primer plano los cráteres, las esquinas complicadas y los trayectos que obligan a autos, motos y bicis a esquivar obstáculos todos los días.
La presidenta de la sociedad de fomento, Miriam Trucco, explicó que la idea nació después de varios reclamos por el estado de las calles. El humor fue una forma de insistir, no de minimizar el problema. “Que lo hayamos hecho con una dosis de humor no quiere decir que no sea serio y preocupante”, remarcó.
El concurso tuvo ganadoras. Cecilia Tolosa se quedó con el primer premio, una canasta de alimentos; Marilyn Godoy recibió una orden de compra para una ferretería; y una tercera foto obtuvo una mención especial elegida por mecánicos. La elección de ese jurado no es decorativa: quienes trabajan con autos conocen de cerca cuánto puede costar circular seguido por calles rotas.
Este jueves, la organización barrial informó que comenzaron trabajos de reparación en la arteria principal. Desde el barrio celebraron el avance, aunque sin dar por cerrado el reclamo: todavía quedan calles por arreglar. También volvieron sobre una pregunta que seguro aparece en los comentarios: si hay partidas para mantenimiento vial y se cobra tasa vial, ¿por qué hace falta un concurso para que un pozo entre en agenda?
La movida deja un dato para guardar: una protesta barrial puede llamar más la atención cuando transforma una bronca cotidiana en algo imposible de scrollear. Ahora el desafío no es que el concurso se haga viral, sino que la reparación siga hasta que no queden más fotos para mandar.
Ahora el desafío no es que el concurso se haga viral, sino que la reparación siga hasta que no queden más fotos para mandar



