Perpetua por el crimen de Santa Rosa del Mar
Condenaron a perpetua a Sebastián Orbes por el asesinato de Luis Aravena de Ramos en Santa Rosa del Mar, ocurrido durante un robo en 2024.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 condenó a prisión perpetua a Sebastián Ezequiel Orbes por el asesinato de Luis Aravena de Ramos, ocurrido en septiembre de 2024 en el barrio Santa Rosa del Mar. Los jueces Facundo Gómez Urso, Pablo Viñas y Paula Soulé lo encontraron culpable de homicidio criminis causa, una figura que contempla la pena máxima.
Según lo expuesto durante el juicio, el hecho ocurrió entre la noche del 3 y la madrugada del 4 de septiembre de 2024, en una vivienda situada cerca de Antártida Argentina y calle 449. Aravena de Ramos, de 45 años, fue atacado con un arma blanca y sufrió una herida mortal en el cuello.
La fiscal Florencia Salas sostuvo que Orbes llegó a la casa con la intención de robar. Después del ataque, se llevó un televisor y una garrafa. La investigación determinó además que víctima y acusado se conocían: allegados declararon que Aravena de Ramos le había dado de comer en los días previos al crimen.
El fallo puso el foco en que el homicidio estuvo vinculado al robo y no fue, como planteó la defensa oficial, un homicidio en ocasión de robo. El defensor Christian Rajuan había pedido una calificación menos gravosa y solicitó que se considerara una imputabilidad disminuida por un severo cuadro de adicción atribuido al acusado. También cuestionó la constitucionalidad de la prisión perpetua si el tribunal sostenía la figura más grave.
Los testimonios de personas que vieron el traslado del televisor y la garrafa, junto con otras pruebas recolectadas, permitieron esclarecer el caso en poco más de 24 horas. Orbes fue detenido al día siguiente en una vivienda de calle 433 al 1200, a unas 40 cuadras del lugar del hecho. Aravena de Ramos tenía un puesto de choripanes en Norberto Centeno y 449: un dato que vuelve el caso especialmente cercano para el barrio.
La sentencia marca el cierre judicial de la etapa de juicio, con una pena máxima por un crimen que atravesó de lleno a Santa Rosa del Mar.
Los testimonios de personas que vieron el traslado del televisor y la garrafa, junto con otras pruebas recolectadas, permitieron esclarecer el caso en poco más de 24 horas

