El Puerto licita demoler 340 metros sin explosivos
Siete empresas ofertaron para demoler la galería de granos del Puerto: son 340 metros, $3.823 millones y 210 días de obra sin explosivos.

Una estructura de 340 metros y hasta 27 metros de altura puede empezar a desaparecer del paisaje del Puerto de Mar del Plata. Siete empresas presentaron ofertas para demoler la antigua galería de granos ubicada en cercanías del Espigón 3, una instalación que está fuera de servicio y que el Consorcio Portuario busca retirar para liberar y ordenar una zona clave de operaciones.
La apertura de sobres se realizó este viernes en la sede del Consorcio Portuario Regional Mar del Plata. Por ahora no hay empresa elegida: las siete propuestas deberán pasar por una evaluación técnica, administrativa y económica antes de que se defina cuál cumple las condiciones del pliego y resulta más conveniente para ejecutar la obra.
El número que marca la dimensión del proyecto es el presupuesto oficial: $3.823.012.066. La intervención contempla el desguace y la demolición de torres, escaleras, losas, vigas, tabiques y columnas de la galería de embarque granelera. El plazo previsto para realizar los trabajos es de 210 días corridos, una vez que se adjudique la licitación.
Hay una condición explícita que diferencia esta demolición de la imagen clásica de una implosión: no se podrán usar explosivos. La empresa adjudicataria tendrá que presentar y ejecutar un plan de trabajo compatible con la actividad portuaria, porque el sector cercano a la obra sigue teniendo movimiento de buques, amarre y operaciones de carga y descarga.
Los silos históricos no forman parte de esta etapa. La demolición irá desde el primer conjunto de columnas y tabiques que nace en los elevadores graneleros hasta el final de la Sección 13a, junto al Espigón 3. Según el Consorcio, retirar la estructura fuera de servicio apunta a mejorar las condiciones de seguridad y a recuperar espacio operativo en uno de los sectores con mayor dinámica del puerto.
Para quienes cruzan la zona o miran el Puerto desde la costa, el cambio puede ser fuerte: no se trata de una obra menor ni de un cierre inmediato, sino de una estructura enorme que podría dejar de estar ahí dentro de los próximos meses. La pregunta ahora es cuándo se adjudicará la obra y qué uso tendrá el espacio que quede libre.
Hay una condición explícita que diferencia esta demolición de la imagen clásica de una implosión: no se podrán usar explosivos



