Rumencó bajo lupa por un caño fuera de reglamento
Inspeccionaron la planta de efluentes de Rumencó tras una denuncia. Hallaron un caño fuera de reglamento y analizan muestras del agua para definir la causa.

Un caño aliviador fuera de reglamento puso a Rumencó bajo investigación ambiental. La inspección se realizó ayer por la tarde en el barrio privado, luego de una denuncia presentada ante la Fiscalía de Delitos Culposos y Medioambientales por presuntos efluentes cloacales.
La presentación fue realizada por una mujer que aseguró haber recibido información de una fuente a la que no quiso identificar. Según ese relato, tres de las cuatro plantas de tratamiento del barrio estarían fuera de funcionamiento y los efluentes serían volcados a un arroyo que desemboca en el mar. Por ahora, esa hipótesis está bajo análisis y no fue confirmada por los organismos técnicos.
El fiscal Germán Vera Tapia ordenó una inspección con intervención de la DDI Ambiental y de la Autoridad del Agua de la Provincia. El despliegue llamó la atención entre vecinos del barrio, mientras los equipos revisaban el funcionamiento de la planta de efluentes cloacales y las instalaciones vinculadas al tratamiento del agua.
Durante el procedimiento, los inspectores detectaron un caño aliviador que estaba fuera de reglamento dentro de la planta. Por esa irregularidad se aplicó una multa a los propietarios. Sin embargo, a simple vista no se observaron signos que confirmaran el posible vuelco de efluentes denunciado.
La parte decisiva recién viene ahora: la Autoridad del Agua tomó muestras para analizarlas en laboratorio. Si los estudios no detectan contaminación compatible con efluentes cloacales, el expediente podría archivarse. Si aparece algún indicador que confirme el vertido, la causa seguirá otro rumbo. En una ciudad donde los arroyos terminan conectando con la costa, el resultado no es un dato técnico más: puede impactar directamente en el ambiente que comparten barrios, playas y el mar.
La investigación sigue abierta a la espera de los informes. La pregunta queda flotando: ¿alcanza con actuar cuando aparece una denuncia o hacen falta controles permanentes sobre todos los barrios privados?
Por ahora, esa hipótesis está bajo análisis y no fue confirmada por los organismos técnicos