¡Se cayó un semáforo y le partió la chata en dos!
hace alrededor de 2 meses

En pleno centro de Mar del Plata, un semáforo decidió practicar el salto en alto y aterrizó sobre una camioneta. Todo gracias a los vientos furiosos que se desataron en febrero. ¿Resultado? La camioneta quedó para el arrastre.
El Emvial, con su mejor cara de perro mojado, reconoció la metida de pata y anunció que indemnizará al dueño del vehículo. No es que devuelvan el tiempo perdido, pero al menos aflojan la billetera.
Mientras miramos al cielo y pensamos si nuestros semáforos tienen alma de kamikazes, quedan muchas preguntas en el aire. Porque, ¿cuántos más podrían caer si el viento se enoja otra vez?