La tercera estrella que hizo gritar a Mar del Plata
Inés Arrondo, campeona mundial en 2002, celebró la tercera estrella de Las Leonas y el espejo que representan hoy para miles de pibas.

La tercera estrella de Las Leonas también se festejó en Mar del Plata. Inés Arrondo, campeona del mundo con la Selección en 2002, compartió su emoción tras la nueva consagración del hockey argentino y puso el foco en una imagen que va mucho más allá de la copa: miles de pibas mirando y sintiendo que ese lugar también puede ser suyo.
Para Arrondo, el impacto de un equipo campeón no se mide solamente en una vuelta olímpica. Cada partido que se vuelve conversación, cada camiseta que aparece en una plaza y cada palo de hockey pedido como regalo puede ser el comienzo de una historia. Las Leonas no llegaron a este lugar por casualidad: construyeron durante años una identidad competitiva, reconocible y con referentes que hicieron del hockey un deporte masivo para varias generaciones.
La marplatense conoce esa escena desde adentro. Fue parte del plantel que se consagró campeón del mundo en 2002, una camada que dejó una marca gigante en el deporte argentino. Por eso, su alegría por esta tercera estrella tiene también algo de continuidad: no se trata solo de celebrar un título nuevo, sino de ver cómo una referencia que empezó hace más de dos décadas sigue creciendo y encontrando nuevas voces.
En una ciudad donde el deporte forma parte de la rutina, desde los clubes de barrio hasta los entrenamientos con frío cerca de la costa, la conquista puede sentirse especialmente cercana. Mar del Plata tiene a Arrondo como parte de esa historia grande y, al mismo tiempo, a muchas chicas que hoy miran a Las Leonas desde una tribuna, una pantalla o una cancha y se imaginan con la camiseta argentina.
La estrella queda en el escudo, pero el efecto más fuerte puede aparecer después: cuando una piba se anime a arrancar, cuando una familia acompañe ese deseo o cuando un club abra espacio para que más jugadoras entrenen. El festejo pasa; el espejo que deja un equipo campeón puede durar años. ¿Cuántas futuras Leonas estarán agarrando un palo de hockey por primera vez después de esta consagración?
El festejo pasa; el espejo que deja un equipo campeón puede durar años