En la UNMdP, algunos dejarían materias por el colectivo
La FUM advierte que viajar, comer y comprar materiales ya complica cursadas en la UNMdP, mientras los paros suman atrasos difíciles de recuperar pronto.

Para algunos estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata, sostener una materia ya puede depender de poder pagar el colectivo. Esa es una de las situaciones que, según describió Juan Sebastián Martínez Ocampo, integrante de la conducción de la Federación Universitaria Marplatense (FUM), se escucha cada vez más en las facultades.
En diálogo con Mi8, Martínez Ocampo señaló que el costo de viajar, comer y comprar materiales está condicionando la cursada. En carreras como Arquitectura, dijo, el gasto de insumos para entregas se vuelve especialmente pesado. Pero el problema atraviesa a gran parte de la comunidad universitaria: cada vez más estudiantes trabajan mientras cursan y son menos quienes pueden dedicarse solamente a estudiar.
El conflicto salarial docente y las medidas de fuerza agregan otra capa al desgaste. Cuando los paros coinciden siempre con el mismo día de una materia, explicó, recuperar contenidos se vuelve difícil. Algunas cátedras reprograman clases, toman instancias virtuales o corrigen fuera de horario; otras comprimen programas o dejan temas afuera para llegar a parciales y entregas. No hay una respuesta igual para todas las materias, y esa incertidumbre impacta más fuerte en quienes ya vienen ajustando tiempos entre trabajo, viaje y estudio.
La FUM plantea que docentes y estudiantes no son bandos opuestos: por un lado están los reclamos por salarios; por el otro, la necesidad de que las cursadas no se rompan. Martínez Ocampo destacó los esfuerzos de docentes para reorganizar clases, pero remarcó que no puede recaer solo sobre ellos la tarea de sostener un sistema con recursos limitados.
Las becas también aparecen como un punto crítico. Según la entidad estudiantil, sus montos quedan cortos frente al costo de vida y los criterios de acceso no siempre reflejan situaciones familiares complejas. El Comedor Universitario, las becas de comedor y la entrega de viandas funcionan como herramientas concretas para que nadie tenga que dejar de cursar por no poder comer durante el día.
Otro reclamo apunta al boleto estudiantil. El requisito de contar con tres materias aprobadas durante el año anterior puede dejar afuera a estudiantes avanzados que cursan menos asignaturas por prácticas o materias anuales. Con una nueva Marcha Federal Universitaria anunciada, la discusión vuelve a una pregunta que pega de lleno en Mar del Plata: ¿cuánto más puede encarecerse estudiar antes de que una carrera quede fuera de alcance?
Para algunos estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata, sostener una materia ya puede depender de poder pagar el colectivo



