Los pibes de Once Unidos se fueron a Mendoza y volvieron con todo. El equipo masculino juvenil de handball viajó al Torneo Nacional «B» Juvenil en San Rafael y se coronó campeón de la Argentina con un 28 a 17 en la final contra San Fernando. No fue partido: fue una paliza con título incluido.
Lo que hace más grosa la historia es que el ascenso ya lo tenían guardado en el bolsillo antes de la final. O sea, fueron a la última fecha a jugar sin presión, sin nada que perder, y aun así aplastaron. Ese es el tipo de equipo que no viene a participar, viene a quedarse con todo. 28-17 no es resultado, es declaración de intenciones.
Mientras el deporte marplatense sigue poniendo nombre en el mapa nacional casi siempre con presupuesto cero y sin que nadie les preste demasiada atención, estos pibes se la bancaron solos, lejos de casa, en Mendoza, y trajeron la copa. Ahora te preguntás cuántos sabían que esto pasó. Spoiler: menos de los que deberían.
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