Un loco se quiso jugar a lo Rápido y Furioso por las calles de Fray Luis Beltrán y terminó escondido en un local. Robo de película pero final de serie B: atrapado y sin moto.
La movida arrancó cuando el susodicho choreó una moto y se pensó que zafaba. Pero la policía lo siguió y lo terminó deteniendo cuando intentó meterse en un negocio. Buena elección de escondite, papu.
¿Vos qué hubieras hecho? Contanos en los comentarios y debatamos sobre las mejores (y peores) estrategias de escape.
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