Corrieron más que Messi en una final, pero no pudieron escapar de la ley. Unos vivos quisieron darse una vuelta por la costa en un auto robado, cargado de herramientas para entrar donde no los invitan. ¡Cualquiera!
Pero no hay que ser el Chapulín Colorado para frenarlos. Los canas los pescaron justo antes de que se les ocurra hacer algún desastre. Como en una película de acción, a toda velocidad.
¿Qué nos pasa? ¿Ya no podemos ni pasear tranquilos por la playa? Hay que estar más atentos que nunca, Mar del Plata. Porque acá, el que no corre, vuela.
Decinos: ¿Qué harías si ves algo raro en la calle?
Comentarios
Dejá tu opinión — sin filtro pero con respeto