Te dormiste anoche pensando que todo estaba tranquilo en Playa Grande. Error. Los chorros anduvieron a full rompiendo vidrios y usando inhibidores para vaciar autos. Básicamente, te hicieron odiar el momento en que decidiste estacionar ahí.
Decime si no te sentís más inseguro cada día. Lo de anoche no es solo un dato de color. Como joven marplatense, te jode sentir que ni tu coche está seguro mientras te tomás una birra a una cuadra.
No es la primera vez que pasa. En Playa Grande, la inseguridad se volvió más antigua que las canciones de los Stones. ¿Dónde está la estrategia de seguridad que nos prometieron?
Consecuencia directa: menos turismo y menos ganas de ir a pasar el rato. Esto, en una ciudad que depende del visitante como Messi depende de su zurda, es un problema.
Si esto sigue así, ¿quién va a querer venir a Playa Grande cuando todo parece zona liberada? Ordeále a los que mandan que hagan algo, porque lo único más alto que las olas son los niveles de choreo.
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