Siempre supimos que Mar del Plata era una ciudad de sabores, pero este ladrón se lo tomó muy en serio: rompió una vidriera y salió de shopping gourmet sin pasar por la caja. Con un botín de $300 mil en vinos, quesos y fiambres, prácticamente armó la fiesta del fin de semana.
Ellos te dicen que cuides cada peso, pero acá te cuidaron los fiambres de una sola. Imaginate llegar al local y ver que ni los manjares se salvan de la inseguridad. Esto es la realidad de nuestra city.
Es hora de preguntarnos: ¿esto es otra señal de cómo estamos o una delicia más que deberíamos defender? 🤔 Comentá qué te pareció, que la conversación no termina acá.
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