Vecinos del microcentro de Mar del Plata están que trinan: los medidores de agua, cruciales y hasta ahora poco populares, están desapareciendo como si fueran los hits de la temporada. ¿Qué pasó? Otra jornada de robos, dejando el asfalto mojado y muchas preguntas en el aire.
El agua corriendo por las calles no solo es un gasto descomunal sino que pone en riesgo el suministro de agua en una ciudad que intenta sobrellevar el verano a pura vibra. Imaginate estar en plena temporada de calor y que te falte el agua.
Esta ola de robos viene creciendo y las autoridades todavía no encuentran la forma de frenar a los ladrones. En un contexto de aumento constante del costo de vida, perder agua es un golpe al bolsillo.
Para los marplatenses, que ya están acostumbrados a lidiar con vientos desaforados y turistas desorientados, esto suma un desafío más a su día a día. Además, afecta la imagen de la ciudad que se esfuerza por dejar todo impecable para la llegada del turismo.
¿Será que los vecinos logran organizarse para proteger sus medidores, o el tema se les escurrirá de las manos como el agua? Sin respuestas claras, la preocupación sigue fluyendo.
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