¡Ring, ring! La campana sonó para un ladrón que no esperaba su KO en plena clase de boxeo. Mientras sus compañeros tiraban ganchos y jabs, él se daba el lujo de robarles las tarjetas de crédito desde los lockers. ¡Una belleza!
En un giro digno de película policial, la policía lo atrapó con las manos en la masa. Y sí, amigos, no solo te puede perseguir el cansancio al salir del gimnasio, sino que ahora también los chorros.
No es solo un golpe al bolsillo, es un recordatorio de que hay que estar más atento que nunca. ¿Vos qué llevás al gym, además de las ganas de ponerte fit?
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